La División Ambiental clausuró un establecimiento que aparentemente operaba como funeraria, tras detectarse descargas irregulares, en Monterrey.
Durante la visita, se identificó la falta de autorización para las actividades realizadas, la existencia de descargas sanitarias y de proceso que no contaban con regulación correspondiente, así como el manejo inadecuado de residuos.
Ante dichas irregularidades, se suspendieron actividades y se prohibió el uso de la red de drenaje, medidas que pertenecen hasta que se regularice su situación de cumplimiento medio ambiental.












